Se llevará a cabo en el Concejo Deliberante tras el receso invernal. La premisa de los cambios es menos restricción y más flexibilidad para las construcciones en La Plata. En el casco urbano eso se traducirá en edificios más altos que los actuales. ¿Ciudad colapsada y negocio inmobiliario? Emprender una reforma en el código de ordenamiento de una ciudad es delicado. Cada ladrillo que intenta sumar pisos en los edificios de diversas ciudades del país genera, en simultáneo,
defensores y detractores de la altura. Los ejemplos sobran: el tema ha llegado a generar polémica en los rincones más diversos del mapa argentino, como Mar del Plata, Mendoza o Caballito. Y pasado el receso invernal, será el turno de que el debate aterrice, forzosa e intrincadamente, en el Concejo Deliberante de La Plata. La especulación inmobiliaria es la principal interesada en el asunto, pero están también, y son muchos, quienes achacan que el hecho de construir más departamentos en altura pone en riesgo de colapso los principales servicios básicos, como agua y cloacas, ya que el sistema actual no contempla mucha mayor cantidad de usuarios. Otra de las críticas señala que los edificios generan sombra excesiva en detrimento de los vecinos, y que a la vez, se viola cada vez más el estilo arquitectónico original de las ciudades. La ordenanza que regula la construcción en La Plata -3.001- data del año 1963, mientras que la norma sobre el ordenamiento y uso del suelo -9.231- se aprobó en 2000. Las mismas se diseñaron respetando un estilo de ciudad que, con el correr de los años, fue modificando su estética. Por ello, hace cuatro meses, el Ejecutivo municipal anunció la creación de un instituto para analizar cambios en dichas normas, integrado por la Comuna -el Ejecutivo, Planeamiento, Obras Particulares, Catastro y Comercio e Industria- y por los colegios de Arquitectos, Ingenieros, Agrimensores y Técnicos, la Cámara de la Construcción, Apymeco -pymes de la construcción-, empresarios de la industria de materiales, representantes de corralones y asociaciones que nuclean a las inmobiliarias. La creación del instituto no se concretó finalmente, pero sí comenzó a reunirse una
comisión multisectorial integrada por muchos de dichos actores para discutir el complejo tema. El objetivo planteado fue el de actualizar reglas urbanísticas consideradas “desajustadas a la realidad” por los sectores vinculados a emprendimientos constructivos. ¿Cuáles son los cambios que hoy proponen a la actual legislación en materia de construcciones? Si bien aún no hay un borrador concreto de la norma, se dice que el nuevo proyecto permitiría edificios más altos en el microcentro y más bajos en los barrios, clubes de campo, corredores productivos en la 520 y campus universitarios en delegaciones. A su vez, quienes construyan viviendas en torre con cocheras subterráneas serían “premiados” y podrían hacer más departamentos por cada piso. Se permitiría la creación de clubes de campo en ambas manos de la ruta 2 para promover el desarrollo de esa actividad que, en los últimos tiempos, aprovecharon distritos v
ecinos como Brandsen y Berazategui. También se autorizaría la instalación de industrias en los corredores de la avenida 520 y la ruta 36. La concejal del oficialismo, Teresa Razzari, señaló en diálogo con Hoy que si bien en este momento las reuniones de la comisión multidisciplinar están paradas “por la epidemia de gripe”, estuvo participando de varias y los cambios, aseguró, estarán listos para ser girados al ámbito deliberativo -puntualmente a la comisión de Planeamiento- después de julio. “En aspectos básicos, los cambios irán respecto de los niveles que están en vigencia y que impiden un funcionamiento comercial de la vida platense, principalmente el tema de las habilitaciones comerciales” expresó la concejal al respecto. Impulsados por la administración Bruera, estos posibles cambios ya generan diversas posturas en los actores involucrados en los cambios. El edil de Unión-Pro, José Arteaga, dijo a Hoy que “nos preguntamos, primero, por qué forman parte de la mencionada comisión mutisectorial ciertos colegios profesionales y entidades y no otras, nosotros presentamos un pedido de informes pidiendo argumentos de ello y no obtuvimos respuesta”. También, mencionó que con la permisividad de más altura en el casco urbano “quién garantizará el cumplimiento de los servicios, de cloaca y gas principalmente, que hoy ya están escaseando”. “El tema de fondo -agregó- es la demolición de fachadas municipales, un tema muy delicado que el gobierno de Bruera no cuida, sino que por el contrario, no protege en absoluto, por eso lo que pasó con el Colegio de Médicos”. El edil subrayó que lo que se debe es “imponer criterios”. El intercambio de opiniones recién comienza, y promete ser difícil, más aún
teniendo en cuenta que los inversores acechan por millonarios y jugosos negocios de los edificios en torre, cotizados en creces.
En Mar del Plata, la industria de las excepciones en el Concejo Deliberante lleva años de historia. Las leyes que regulan la construcción en la ciudad balnearia también son añejas, pero allí el interés de los inversores en construir inmensos edificios en puntos estratégicos de la Costa Atlántica ganó a las normas y al parecer de varios vecinos, que se opusieron a sus construcciones. La postal típica de la Costa, ahora, se ve bañada de torres, que generan sombra en las playas que se les enfrentan.
En Caballito, localidad de Capital Federal, los inversores también habían querido desembarcar con sus negocios. Pero organizaciones vecinales que se opusieron lograron en los últimos tres años que muchos edificios no obtuvieran la luz verde del Concejo para construir como excepción.
Situación similar ocurre en Mendoza, en donde se aprueban asiduamente excepciones para permitir edificios a mayor altura de la que las leyes indican.

2 generosos:
El tema es sencillo, crecemos casi a un millon de personas por año en el pais y estas de cada 10 8 no tienen vivienda. ¿Dónde se asentarían entonces? Muy facil, se toman terrenos. Si por esas casualidades quisieran vivir dignamente, no hay plan edilicio "digno" que pueda ser pagado en cómodas cuotas. Mucho menos Cloacas, gas y electricidad. Por lo dicho nos vamos todos al asentamiento más cercano a vivir como podamos jodiendo a medio mundo! (sin pagar un mango de impuestos, colgados de la luz y con peligros para si mismos y los demás). Beso.
beso pa usted
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