domingo, 18 de abril de 2010
el 18 de abril de 1941
El sacerdote salesiano Alb
erto María de Agostini (1883-1960) llega al cañadón de 170 metros de profundidad del río Pinturas, en el noroeste de la provincia argentina de Santa Cruz, y descubre, a 80 metros sobre el nivel del río, la “Cueva de las manos”. Las paredes de la cueva están completamente cubiertas de pinturas de manos, pintadas en positivo y negativo, y en colores rojos, amarillos, verdes, blancos y negros. Para realizarlas, los antiguos habitantes pertenecientes a grupos pretehuelches, utilizaban un hueso de ñandú ahuecado, por el que soplaban a modo de spray sobre su mano izquierda apoyada sobre la roca. La p
intura la fabricaban combinando pigmentos autóctonos con yeso para lograr adherencia. También hay pinturas de otras formas como círculos, puntos y animales. Los especialistas distinguen la existencia de tres grupos estilísticos diferentes. El más antiguo, que data de 9500 años atrás, está representado por los negativos de manos, escenas y cercos de caza con lazos, rituales y manadas de guanacos. El estilo es dinámico y natural, y los colores predominantes son el negro, el ocre, el amarillo, el rojo claro y el verde. El segundo grupo estilístico, que va de 7000 a 3000 años atrás, está representado también por manos negativas, por grupos de guanacas preñados y algunos anfibios y ñandués, y cobra importancia las figuras felinas. Se incorpora el color blanco y predominan los rojos
. El último grupo, de 2500 años, es el menos representado en las cuevas y de menor valor estético. Está representado por un verdadero compendio de enigmas: figuras humanas, manos esquemáticas, figuras geométricas, círculos concéntricos, líneas en zigzag, todas en un rojo vibrante. Hace 2.500 años se dejó de pintar en las cuevas: ya los tehuelches no las habitaban, ni transitaban la zona del Río Pinturas que consideraban según sus tradiciones como el "País del Diablo".
erto María de Agostini (1883-1960) llega al cañadón de 170 metros de profundidad del río Pinturas, en el noroeste de la provincia argentina de Santa Cruz, y descubre, a 80 metros sobre el nivel del río, la “Cueva de las manos”. Las paredes de la cueva están completamente cubiertas de pinturas de manos, pintadas en positivo y negativo, y en colores rojos, amarillos, verdes, blancos y negros. Para realizarlas, los antiguos habitantes pertenecientes a grupos pretehuelches, utilizaban un hueso de ñandú ahuecado, por el que soplaban a modo de spray sobre su mano izquierda apoyada sobre la roca. La p
intura la fabricaban combinando pigmentos autóctonos con yeso para lograr adherencia. También hay pinturas de otras formas como círculos, puntos y animales. Los especialistas distinguen la existencia de tres grupos estilísticos diferentes. El más antiguo, que data de 9500 años atrás, está representado por los negativos de manos, escenas y cercos de caza con lazos, rituales y manadas de guanacos. El estilo es dinámico y natural, y los colores predominantes son el negro, el ocre, el amarillo, el rojo claro y el verde. El segundo grupo estilístico, que va de 7000 a 3000 años atrás, está representado también por manos negativas, por grupos de guanacas preñados y algunos anfibios y ñandués, y cobra importancia las figuras felinas. Se incorpora el color blanco y predominan los rojosSuscribirse a Entradas [Atom]