miércoles, 3 de agosto de 2011
el bombero yoyega
Había un terrible incendio en un edificio.
La gente que estaba en los pisos inferiores fue subiendo, desesperada, a la azotea. En medio del estupor general, aparece en la acera, MANOLO (EL BOMBERO) y comienza a gritar:
"¡¡¡Arrojaos, arrojaos que yo os atajo!!!"
Todos pensaron que estaba loco.
Pero luego de unos minutos, y viendo que el "infierno" se aproximaba, y que todo estaba perdido, uno de ellos se arrojó al vacío...
El gallego realmente lo ataja con gran destreza y éste sale caminando como si nada.
Entonces, viendo que el sistema funcionaba, comenzaron a arrojarse los demás, uno por uno. Luego de unos cuantos, se arroja un negro de Nigeria.
El gallego se queda mirando mientras cae, lo esquiva y el negro se hace mierda contra el piso.
MANOLO, sin mirar siquiera al piso, se dirige hacia arriba y les grita:
No perdáis el tiempo con los quemaos,...
¡¡¡Lanzaos solamente los sanos, coño!!!
La gente que estaba en los pisos inferiores fue subiendo, desesperada, a la azotea. En medio del estupor general, aparece en la acera, MANOLO (EL BOMBERO) y comienza a gritar:
"¡¡¡Arrojaos, arrojaos que yo os atajo!!!"
Todos pensaron que estaba loco.
Pero luego de unos minutos, y viendo que el "infierno" se aproximaba, y que todo estaba perdido, uno de ellos se arrojó al vacío...
El gallego realmente lo ataja con gran destreza y éste sale caminando como si nada.
Entonces, viendo que el sistema funcionaba, comenzaron a arrojarse los demás, uno por uno. Luego de unos cuantos, se arroja un negro de Nigeria.
El gallego se queda mirando mientras cae, lo esquiva y el negro se hace mierda contra el piso.
MANOLO, sin mirar siquiera al piso, se dirige hacia arriba y les grita:
No perdáis el tiempo con los quemaos,...
¡¡¡Lanzaos solamente los sanos, coño!!!
Etiquetas: humor
Suscribirse a Entradas [Atom]
