sábado, 4 de julio de 2015

El garka quiere saltar

Todavía es un secreto a voces, pero en el círculo más íntimo del oficialismo municipal, donde se cocina a fuego lento el poder del bruerismo, ya comenzaron a acomodar las fichas para una vez transcurridas las primarias y las generales, intentar que algunos de las principales espadas del Ejecutivo pueden pegar el salto a la estructura administrativa bonaerense y nacional, en el mejor de los casos.
Según se supo de fuentes que están al tanto de las negociaciones en formato “top secret”, operadores del Palacio Municipal iniciaron una ronda de diálogos con el objetivo de que el principal referente del intendente Pablo Bruera- quien va por la segunda re-elección-, su hermano y concejal Gabriel Bruera, deje su banca en el Concejo Deliberante –tiene mandato hasta 2017- y de la mano del sciolismo ganar un espacio en Nación.
La movida –que podría concretarse después de los comicios y si el alcalde local mantiene las
riendas de la comuna-, es parte de una estrategia harto postergada: la de “provincializar” el armado del oficialismo local, un reimpulso a aquel intento de Bruera de pisar fuerte en territorio bonaerense, entonces materializado en el ya extinto Frente Renovador Peronista, que llevó al alcalde a convocar a su militancia en el micro estadio de Ferrocarril Oeste y el Luna Park, allá por el 2010.
Y en calle 12 ven con ojos inmejorables la nueva situación del tablero político, con Scioli ungido oficialmente como el candidato presidencial por Balcarce 50 y su principal operador político y jefe de ministros Alberto Pérez en la arena bonaerense como aliado indispensable del jefe comunal en esa empresa.
Otro de los miembros del elenco bruerista que intentará mudar de órbita sus funciones es el Jefe de Gabinete comunal Santiago Martorelli, a quien el oficialismo planea "colar" en algún cargo en Provincia, aunque esto dependerá de quién y de qué manera gane en las urnas el comando de la provincia de Buenos Aires; hoy por hoy disputada por los tándem Aníbal Fernández- Martín Sabatella / Julián Domínguez-Fernando Espinoza.
En ese esquema, quien sería bien “pago” con la jefatura de Gabinete eventualmente vacante sería el otro hermano del intendente, Mariano Bruera, garante de buena parte de la militancia barrial y responsable de las convocatorias y movilizaciones.
Es por eso que, se dice en los pasillos y despachos de calle 12, “Mariano no puso gente propia” en la lista del Concejo Deliberante tal se especulaba en los mentideros políticos antes del cierre de listas. En los últimos dos años, leyendas con la consigna “Es tiempo de Mariano” proliferaron en barrios de la ciudad.
En el recinto el bruerismo se juega la renovación de cuatro bancas, casilleros ocupados en la nómina distrital por Pedro Borgini, Fabián Lugli, Lorena Riesgo y Mauricio Castro, en los primeros lugares. La consigna que deberá cumplirse a rajatabla es “blindar” las puertas del municipio al ingreso de La Cámpora, que ya copó todos los resortes de poder posibles provocando en muchos distritos quejas sostenidas de los "barones" pejotistas.
Con la cuestión de las listas ya definidas en el frenético cierre del pasado 20 de junio, ahora los cañones del bruerismo apuntan a mantener el caudal de voto cautivo rumbo a las PASO - que se estima entre el 20 y el 25 %- para no perder el municipio y desde ahí “proyectar” a cuadros propios fuera de los límites de la ciudad.

No hay comentarios: