miércoles, 9 de septiembre de 2015

empatose la argentina

a goleada a Bolivia no había sorprendido demasiado por la diferencia de jerarquía entre uno y otro. Pero anoche, en Dallas, la conclusión fue diferente. Porque Argentina se trajo un llamado de atención de la gira por Estados Unidos a un mes del inicio de las Eliminatorias (debuta el 8/10 ante Ecuador) rumbo a Rusia 2018.
La Selección reaccionó a tiempo para no sufrir las críticas que se avecinaban tras el 0-2 parcial con México. De todos modos, Martino giró el timón con cuatro cambios (entre ellos Agüero) para revertir la historia.
El equipo nacional jugó un primer tiempo malo: estuvo flojo en defensa y en el medio; se lo notó desor­denado, impreciso e inconexo. En una de esas fallas, Jiménez quedó mano a mano y fue derribado por Otamendi: Chicharito, de penal, abrió la cuenta.
En el complemento, y después de varias chances desperdiciadas por Correa, Rojo, Messi y compañía, llegó el segundo por otra contra en la que Herrera fusiló a Guzmán.
Sin embargo, cuando parecía que se volvía con una derrota, las variantes dieron resultado: primero fue el arquero el que falló para que Lavezzi metiera el centro y el Kun la empujara. Y, antes del final, Agüero habilitó a Messi para que dominara de pecho y definiera cruzado.
Así, el seleccionado argentino salvó las papas en un amistoso de mayor nivel, pero que dejó varias cosas para el análisis antes de la cita que realmente importa.


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