sábado, 2 de enero de 2016

fugados


Mucha de la información que está circulando respecto a la fuga o liberación clandestina de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear, de los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez, no cierra por ningún lado.
Por ejemplo, cuesta creer que los tres criminales sigan moviéndose juntos y que ni siquiera se hayan camuflado para no ser identificados. Estamos hablando de criminales que forman parte de la mafia de la efedrina y que como tales, en su accionar delictivo, han contado con la colaboración y contactos en la política, en los servicios de inteligencia y en las fuerzas de seguridad. Ello les garantiza abundantes recursos logísticos.
En ese contexto, llama la atención que todos den por sentado que fueron los fugados de General Alvear los que estuvieron en Ranchos, cuando las imágenes de las cámaras de seguridad que se difundieron no permiten identificar claramente sus rostros.
Asimismo, distintas informaciones dan cuenta que los fugados, supuestamente, carecen de recursos. La realidad es que para escaparse de la forma que lo hicieron tuvieron que comprar muchas voluntades tanto dentro y fuera del servicio penitenciario, con lo cual el hecho de que se pretenda hacer creer que están mendigando recursos a familiares y amigos en distintas localidades de la provincia resulta, cuanto menos, poco verosímil.
A esta altura, no habría que descartar que, en realidad, los fugados se hayan separado y estén fuera del país. Es más, hay fuertes intereses a los que les convienes que estos criminales aparezcan muertos, en caso de seguir dentro de la Argentina. Tal es caso, por ejemplo, de Aníbal La Morsa Fernández como así también de sectores de los servicios de inteligencia y de las fuerzas de seguridad enfrentados con La Morsa.
En definitiva, el panorama es mucho más complejo de lo que se intenta instalar oficialmente.



El domingo pasado la policía bonaerense allanó la casa de Franco Schillaci, hermano de Víctor, uno de los prófugos de la causa, y encontró estacionada allí a una 4×4 Toyota Hilux identificada con la chapa EXU 826.
Ese vehículo está registrado desde el 2008 a nombre de la novia de Franco Schilacci, Romina Tori, pero que desde el 17 de diciembre se emitieron tarjetas azules para que también la pudieran manejar el socio de una empresa de Juan Pablo Mussi, funcionario de Berazategui en el área de salud, municipio que gestionado por su hermano Patricio. Ese distrito, con sobresaltos esporádicos, tuvo como jefe comunal desde 1987 al padre de ambos, Juan José Mussi. Todos ellos están enrolados en el kirchnerismo.
A pesar de que el “caso efedrina” se masificó hace muchos años en la opinión pública, los Mussi habían ocultado hasta ahora que conocían a los Schillaci.
Juan Pablo Mussi, hermano del intendente Patricio, hijo del ex intendente Juan José, es director de un centro odontológico municipal. Al mismo tiempo, es dueño de buena parte de las acciones de la sociedad John Island SRL, cuyo objeto social es la “compra, venta, acopio, importación y exportación” de productos derivados de los porcinos. Su socio en este emprendimiento es Héctor Alejandro Islas, quien según los registros públicos fue, al menos hasta noviembre del año pasado, funcionario de la municipalidad Berazategui. Y es aun una de las personas autorizadas a manejar la Toyota Hilux que la policía bonaerense encontró en casa de Franco Schilacci.
Ese vehículo, según la tesis de los agentes, podría ser el mismo que se usó en la fuga de los tres condenados a perpetua por el caso efedrina que lograron salir de la cárcel de General Alvear, ya que el trío fue filmado por una cámara estatal de ese pueblo subiéndose a un vehículo similar.




El ministro de Seguridad de la Provincia, Cristian Ritondo, se refirió esta mañana a la búsqueda de los tres prófugos del triple crimen de la efedrina que se fugaron el pasado 26 de diciembre y que el último jueves a la madrugada balearon a dos efectivos policiales en el acceso de la localidad de Ranchos.
Ritondo, afirmó hoy que Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta tienen "muchos contactos, favores, se entremezcla la política" en la fuga que protagonizaron hace siete días del penal de General Alvear.
En ese marco, el funcionario remarcó que "se han desplazado las cuatro fuerzas nacionales sobre la zona para fortalecer la búsqueda" de los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez.
"Tienen muchos contactos, favores, se entremezcla la política, por supuesto que hemos sumado ahora mayor presencia de fuerzas federales", expresó
Por otra parte, el ministro de Seguridad bonaerense aseguró hoy que el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández "tiene mucho que ver con el submundo de Quilmes", al ser consultado sobre los prófugos Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta.
"Creo que Aníbal Fernández está involucrado con todo lo que tiene que ver con el submundo de Quilmes. Aníbal Fernández tiene que ver con muchas cosas que pasan en esa zona. Porque donde se toca está la foto de él o tiene vinculación con él, tiene mucho que ver con este submundo", enfatizó.
Así, el funcionario manifestó que no intentó comunicarse con Fernández, a quien acusó de hacer "declaraciones irresponsables" y "para la cancha" sobre la fuga de los acusados por el triple crimen de General Rodríguez.




Marcelo Alejandro Melnyk es uno de los acusados de ayudar en el escape de Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci. Él los alojó en su quinta de dos mil metros cuadrados del partido de Florencio Varela. Lo llaman el Faraón y es un empresario de zona sur dueño de varias pizzerías. En las últimas hora, se difundió una foto en las redes sociales que lo muestran abrazado con Aníbal "La morsa" Fernández, quien más temprano que tarde deberá dar explicaciones sobre este vínculo.
Melnyk, tiene 35 años y es dueño de una pizzería ubicada en Calchaquí 3617, en Quilmes, que lleva el mismo nombre que su apodo:“El Faraón”, aunque también está inscripto como asesor administrativo. Y se da una vida de rey, que además publica en sus redes sociales.
En Youtube cuelga videos de sus aventuras en el mundial de Brasil, donde se tomó una foto con los actores Gonzalo Heredia y Emilia Attias; de una paseo en moto de agua por Buzios o cómo maneja a toda velocidad una Suzuki 1000 por la autopista Buenos Aires – La Plata.
En un principio, “El Faraón” negó conocer a los Lanatta y a Schillaci, luego se desdijo y reveló que conocía a los prófugos y que era el anfitrión de una fiesta de cumpleaños en su quinta de Florencio Varela, de la que participaban alrededor de 100 personas, cuando recibió al trío más buscado de la Argentina.
En esa propiedad que está ubicada en la ruta 206, en Florencio Varela; los Lanatta y Schillaci se quedaron hasta las cuatro y media de la tarde del domingo de la fuga. Allí la Policía habría encontrado armas, una camioneta similar a la que les dio apoyo a los prófugos la madrugada que se fugaron y muchas dudas sobre su rol en el escape de los hermanos Lanatta y su amigo Schillaci.
Graciela Ocaña, legisladora de la Ciudad de Buenos Aires por Confianza Pública, se refirió públicamente (en su página de Facebook) a la triple fuga de los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci
"Si no detienen a Pérez Corradi y eventualmente recapturan a Lanatta, mañana aparecerán diez Lanattas más en la calle", escribió en su perfil de su Facebook oficial, la legisladora porteña.

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