domingo, 26 de abril de 2009

codos como orejas


Dresde, la ciudad situada a orillas del río Elba, fue bombardeada por las tropas aliadas en la noche del 13 de febrero de 1945, pocos meses antes del fin de la Segunda Guerra Mundial. Los turistas de la ciudad alemana pueden recrear aquella fatídica noche mediante una curiosa instalación sonora situada en Brühlsche Terrasse. Se trata de una barandilla sonora que aprovecha la conductividad de los huesos para llevar el ambiente sonoro de aquella noche hasta los oídos de los visitantes. Basta con apoyar los codos en la barandilla y taparse los oídos con las manos. De esta forma, se puede escuchar el ruido del bombardeo que sufrieron los habitantes de Dresde. Entonces, se taparon los oídos para no oír caer las bombas; ahora hay que tapárselos para ponerse en su piel. Esta iniciativa permite acercarse de una forma más completa a una ciudad y un momento históricos, conocer la historia de otra forma y, al mismo tiempo, tiene un impacto mínimo en los alrededores, ya que nadie que no adopte la postura descrita escuchará nada.


fuente
curiosite

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