miércoles, 4 de noviembre de 2009

 

Politico


Una tarde un famoso político iba en su limusina cuando vio a dos hombres a la
orilla de la carretera comiendo césped. Preocupado, ordenó a su chófer detenerse y bajó a investigar. Le preguntó a uno de ellos:

- ¿Por qué están comiéndose el césped?

- No tenemos dinero para comida -dijo el pobre hombre- por eso tenemos que comer césped.

- Bueno, entonces vengan a mi casa que yo los alimentaré -dijo el político.

- Gracias, pero tengo esposa y dos hijos conmigo. Están allí, debajo de aquél árbol.

- Que vengan también -dijo nuevamente el político.

Volviéndose al otro pobre hombre le dijo:

- Ud. también puede venir.

El hombre, con una voz lastimosa dijo:

- Pero, Señor, ¡yo también tengo esposa y seis hijos conmigo!

- Pues que vengan también -respondió el político.

Entraron todos en el enorme y lujoso coche. Una vez en camino, uno de los hombres miró al político y le dijo:

- Señor, es usted muy bueno. Muchas gracias por llevarnos a todos.

El político le contestó:

- Hombre, no tenga vergüenza, soy muy feliz de hacerlo. Les va a encantar mi casa... ¡El césped está como de veinte centímetros de alto!

Moraleja: Cuando creas que un político te está ayudando, piénsalo dos veces.

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Comentarios:
El chiste me gusto y ademas tiene razón, no puede uno fiarse de los politicos.
 
Politico tenia que ser!!!!!!!!!!!
 
gracias por pàsar a ambos dos
( M carme y don anonimo)
ambos opinan como yo, parece vio
 
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