granito de maíz y ¡paf !, le crecían diez hectáreas.... Sembraba una semillita de trigo y ¡ñácate!, una cosecha que había que tirar la mitad al río porque no teníamos dónde meterla... Compraba una vaquita, la dejaba sola en el medio del campo y al año se le formaba un harén de vacas... Créame, lo malo de esta fertilidad es que una vez, hace años, un hijo de puta sembró un almácigo de boludos y la plaga no la pudimos parar ni con DDT. Aunque la verdad es que no me acuerdo si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos, o un boludo que sembró un almácigo de hijos de puta.' Habrá imaginado el genial Tato que su monólogo tendría tanta vigencia hoy????
2 generosos:
Si Tato viviera, no haría falta escribir un nuevo monólogo x semana, este, por ejemplo tiene una vigencia tremenda.
usted ha hablado con verdad madam
Publicar un comentario en la entrada