domingo, 12 de julio de 2015

basura electronica en la city

Cada platense genera cuatro kilos de basura electrónica por año. Representa cerca de 2 mil toneladas y media en toda la Región, una cifra ínfima si se considera que el año pasado se generaron en todo el planeta 41,8 millones de toneladas pero significativa si, como explican los especialistas, se tiene en cuenta que hace apenas unos cinco años la cantidad acumulada por habitante en nuestra ciudad era de 3 kilos anuales y en el todo el mundo de 33,8 millones de toneladas. En sólo cinco años, entonces, la cifra a nivel global aumentó en 8 millones de toneladas y la media de basura electrónica generada por persona que habita el planeta ha aumentado casi un kilogramo, pasando de 5 a 5,9 kilogramos en apenas un lustro.
Los datos no hacen más que confirmar algo que ya muchos saben: la basura electrónica -equipos electrónicos y eléctricos que abarcan desde pequeños electrodomésticos hasta monitores de televisión pasando por teléfonos móviles- es un problema que, al ritmo de los avances tecnológicos, no para de crecer, tanto que para 2018 se prevé que se generen 50 millones de toneladas de basura electrónica en todo el planeta.
En nuestro país, los últimos datos oficiales indican que por año se generan más de 140 mil toneladas, de las cuales casi la mitad se producen en nuestra provincia. Según Viviana Ambrosi, directora del programa E-Basura de la UNLP, “todo lo que usa corriente para funcionar tiene algún componente reciclable. Uno tira cosas muy simples y eso puede estar afectando al medio ambiente. Hoy estamos enterrando recursos naturales no renovables”.
Parte del problema está en el tipo
de aparatos que se vienen consumiendo, en general aparatos baratos que en su mayoría no se pueden reparar y que tienen así una vida útil cada vez menor. Por su parte, especialistas de la dirección provincial de Sistemas de Información y Tecnologías bonaerense (Dpsit) explicaron que, en promedio, los equipos informáticos tienen un 3% de elementos potencialmente tóxicos, como plomo, mercurio, berilio, selenio, cadmio y cromo. No obstante, los técnicos aclararon que los componentes informáticos no contaminan mientras estén en funcionamiento o almacenados correctamente, y detallaron que se puede recuperar y reciclar diversos componentes de cada equipo.
Por eso, la Dpsit recomienda no sacar a la calle ni arrojar a la basura monitores, computadoras o impresoras en desuso y, por el contrario, exhorta a los usuarios a llevarlos a centros de reciclado (ver gráfico). La directora de E-Basura, en tanto, explicó que entre un 10 y un 25% de las computadoras que reciben como donación “se pueden llegar a reparar y donar” (ver aparte).
“Los problemas empiezan cuando los desechos se mezclan con residuos naturales, la basura común y el agua de lluvia, y comienzan un estado de descomposición y generan problemas para la salud porque estos aparatos son fabricados con elementos tóxicos”, afirmó Ambrosi, quien coincide en que, ante el avance cada día más problemático de los volúmenes de basura electrónica, la mejor alternativa es tener una actitud responsable en el reciclado. De lo contrario, se coincide, lo que ahora es un problema podría ser en el futuro una verdadera pesadilla.

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