viernes, 11 de diciembre de 2015

el garka se fue sin declarar

Pablo Bruera dejó este 10 de diciembre el cargo de Intendente de La Plata, sin que la Justicia Penal lo haya citado a declarar por sus responsabilidades políticas en la trágica inundación que afectó a la ciudad el pasado 2 de abril de 2013, y que ocasionó la muerte de al menos 89 vecinos.
Haber abandonado el cargo de Intendente para veranear en las costas de Brasil mientras la ciudad quedaba bajo el agua y 89 vecinos perdían la vida, no es motivo suficiente según lo entiende el Poder Judicial de La Plata, para citar a declarar al ahora ex intendente municipal, Pablo Bruera.
Razones sobran, pero todo hace parecer que la decisión política-económica-judicial pesó más a lo largo de estos últimos 31 meses para que el Fiscal Jorge Paolini y el Juez Guillermo Atencio no hayan llamado a prestar declaración indagatoria al intendente Bruera por sus responsabilidades en aquella madrugada trágica del 2 y 3 de abril de 2013.
La muerte de casi un centenar de vecinos, los daños cuantificados en varios miles de millones de pesos, y el engaño para ocultar el abandono de las responsabilidades que le confiere el cargo, son sólo detalles de una causa penal que aún no se cerró a pesar de que Bruera haya dejado el puesto que ostentó los últimos 8 años.
Su salida del Palacio Municipal, sonriente y con aplausos de empleados contratados por su propia gestión, daban cuenta de que el marco era lo suficientemente irreal como para que el propio ex Intendente se lo creyera.
Bruera deja un gobierno con poco para celebrar. La inundación marcó un antes y un después en la historia de nuestra ciudad, y lo hizo de la peor manera, llevándose consigo la vida de nuestros vecinos, amigos y familiares.
Su sola libertad es para muchos una muestra fiel de que el poder político logra paralizar y corrompen el accionar del otro poder, ese que dice buscar la independencia a la hora de trabajar, pero que en los hechos demuestra todo lo contrario.
Bruera deja el cargo de intendente sin haber siquiera sido citado a declarar por el ocultamiento de los cuerpos, por el estado de abandono de la morgue, por haber dejado el cargo sin la correspondiente licencia, por haber engañado con un falso tuit, por no haber iniciado las obras hidráulicas que le requería el Plan definido en 2007, y por muchos otros motivos más que merecían contar con una explicación, con su explicación.
Hoy el ex concejal, ex diputado y ex intendente ya no tiene cargo y siente que su conciencia no esta tranquila. Pesa sobre sus hombros la responsabilidad política de las muertes y el no haber estado presente en el momento que la Ciudad que gobernaba más lo necesitaba.
Su intranquilidad tiene un correlato, y es que el Poder Judicial sigue teniendo en sus manos la causa penal que lo puede dejar tras las rejas. Serán el Fiscal Paolini y el Juez de Garantías Atencio, quienes deban resolver en el corto y/o el mediano plazo si avanzan o no con la investigación.
Sabiendo claro está, que su accionar judicial será observado, analizado e inclusive juzgado no sólo por la sociedad sino también por el nuevo Poder político que gobierna la Ciudad y la Provincia.


No hay comentarios: