miércoles, 30 de diciembre de 2015

negocios que huelen a garroN

Pese a la declaración de emergencia sanitaria y de los anuncios del municipio platense acerca de que supuestamente el sistema de recolección de residuos se reforzó con 22 camiones provenientes de Capital Federal, la realidad indica que la basura sigue acumulándose en numerosos barrios de La Plata, con el riesgo de que –sumado a las altas temperaturas- proliferen peligrosas enfermedades infecciosas.
Según se pudo saber , la caótica situación estaría relacionada con oscuros negociados que se estaría tejiendo en el municipio y en el Concejo Deliberante por el control de las cooperativas de limpieza, lo que también generó una fuerte interna en el mismo seno del gabinete municipal por el manejo de lo que constituye una verdadera caja millonaria. Recordemos que el 70% de la recolección de basura en La Plata está en manos de cooperativas de dudosa legalidad, que están constituidas, en su gran mayoría, por punteros que reclutan personas provenientes de sectores socialmente postergados, quienes resultan ser víctimas de las prácticas más infames del clientelismo político.
Segun se dice, el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Ponce, un abogado de 34 años que viene de trabajar como asesor en el Ministerio de Espacio Público porteño y que forma parte de la línea interna del Pro que lidera el intendente de Vicente López, Jorge Macri, habría emprendido una fuerte avanzada para quedarse con el manejo de gran parte de las cooperativas que funcionan en el partido. Concretamente, buscaría pasar a desempeñar la misma función que, durante la era bruerista, cumplía el actual edil Gabriel Céspedes que, desde el municipio, llegó a manejar con total discrecionalidad una enorme caja política de la que dependían unos 7000 cooperativistas.
Tentado por lo que implica controlar esa caja, distintos trascendidos dan cuenta que Ponce, asesorado por un contador, salió a comprar punteros brueristas y cooperativas ya armadas. ¿En qué consistiría la operatoria? En el pago de dinero a los integrantes de las comisiones directivas de esas entidades, a los que les haría firmar un poder para garantizarse el manejo de los recursos. En esta tarea, el presidente del Concejo Deliberante estaría secundado por el edil Gerardo Jazmín, que logró acceder a una banca en el cuerpo deliberativo en el año 2013, formando parte de una lista que se identificada con Sergio Massa, luego se sumó al sciolismo en las semanas previas a los comicios presidenciales de este año y, tras la derrota de Bruera, formó un monobloque vecinalista para actuar como aliado del nuevo oficialismo comunal. Además de la cuestión económica, en varios sectores del macrismo local subyace la idea de que, comprando punteros y controlando el sistema clientelar, tendrán garantizada la reelección dentro de 4 años. Lo llamativo es que parecen no tener memoria: tanto Julio Alak en 2007 como Pablo Bruera en octubre pasado, perdieron en las urnas pese a tener el control del aparato político.
Asimismo, el accionar de Ponce y de Jazmín generó un cisma interno. Ocurre que el manejo centralizado de las cooperativas se le había asignado al secretario de gobierno comunal, Nelson Marino, quien obviamente no quiere saber nada con la idea de tener que compartir el manejo de la caja. “Que Ponce se dedique al Concejo y no joda con este tema porque no tiene ni idea”, fue el mensaje interno que habría hecho circular Marino, quien mantiene una estrecha amistad con Garro, a quien acompaña desde sus inicios en la arena política platense. Mientras se dirime esta pueril batalla interna por el vil metal, los platenses padecen los trastornos de lo que significa vivir entre la mugre. Y por eso muchos se siguen preguntando cuando llegará el cambio que votaron en las urnas.


No hay comentarios: