sábado, 19 de marzo de 2016

peatones peligrosos

Se celebra hoy el Día de la Seguridad Peatonal. Un llamado a la reflexión sobre una problemática creciente en la Ciudad, como la del riesgo que conlleva el solo hecho de salir a las calles. ¿Es el caos vehicular el que pone en riesgo a los peatones o la falta de responsabilidad de los transeúntes marcha a la cabeza?
Ese debate, instalado por cierto en la comunidad, conduce a un callejón sin salida. Es como preguntarse si fue primero el huevo o la gallina. Más bien, concuerdan los especialistas, se trata de “irresponsabilidades” compartidas, y “engordadas” por factores que poco tienen que ver con autos y peatones.
Se vio esta semana en La Plata -se padeció, habría que decir- un descontrol de tránsito con pocos precedentes. Manifestaciones de todo tipo y color se adueñaron literalmente de las calles céntricas sin contralor alguno de agentes municipales ni policiales. Eso provocó que la inmensa mayoría de los vehículos, incluyendo los de gran porte, como los colectivos, buscasen vías alternativas provocando embotellamientos y tornando a la Ciudad más peligrosa de lo que es comúnmente.
Pero los peatones, como si un efecto contagio los atrapara, siempre se suman al recital de imprudencia cruzando calles mientras usan el celular, o sin respetar la senda; ni siquiera los colores de los semáforos.


CIFRAS QUE INQUIETAN
Según un estudio reciente del Observatorio Vial Latinoamericano (Ovilam), el 31,5% de los peatones espera parado en la calle para cruzar, en vez de hacerlo en la vereda. El 19,1% no respeta el semáforo. El 16,8% no cruza por la senda peatonal, sino en diagonal o a cualquier altura de la cuadra. Y el 10,9% cruza sin mirar, la mayoría porque ve que otra gente está haciéndolo.
Copiar conductas está a la orden del día, y si las conductas de automovilistas y peatones no respetan las mínimas normas de convivencia, la calle se vuelve peligrosa. Y se cobra vidas, como este diario ha reflejado una y otra vez.
No se espera para cruzar que el semáforo se ponga en rojo, sino que se haga “un hueco” entre una y otra tanda de coches. Así se llega a paso ligero hasta la mitad de la calle o avenida. Y a cruzar los dedos para que ningún vehículo pise el cordón de la rambla.

PEATON TECNOLOGICO
El estudio en cuestión asegura que el 36,7% de las personas cruzan distraídas. El 18,5% porque va conversando con un acompañante. El 11,1% camina con auriculares puestos y el 5,5% hablando o manipulando su celular. Estos últimos son los “peatones tecnológicos”, una tendencia que crece. En un estudio de 2014, Ovilam detectó que eran el 10,5% de los peatones, el año pasado el porcentaje subió al 13,8% y hoy llega al 16,6%.
También hay gente que cruza muy consciente de que la luz está en rojo y mira a los automovilistas con desafío. “La ley dice que el peatón tiene siempre la prioridad de paso absoluta y que el conductor debe usar todos los recursos posibles para evitar atropellarlo. Y hay quien cruza en rojo con la actitud de ‘vas a tener que parar, porque si me pisás vas a tener que pagar’. Pero corre el peligro de que le paguen a sus deudos o de sufrir heridas graves”, indican desde Ovilam.

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